¿En qué situación se encuentra actualmente la iniciativa vecinal del proyecto Parque del Maldonado?
La iniciativa del Parque del Maldonado lleva más de diez años de lucha, pero en el último año y medio ha tomado un ritmo acelerado y una estructura mucho más organizada. Hoy contamos con equipos de trabajo muy activos: hay un equipo de diseño, que ha producido una gran cantidad de material técnico y propuestas de zonificación; un equipo legal, que está ultimando un proyecto de ley para presentar en la Legislatura; un equipo de prensa y difusión, que se encarga de comunicar nuestros avances y convocar a más vecinos; y un equipo de redes sociales, que mantiene una presencia constante en Instagram (@parquedelmaldonado) y coordina a más de 180 voluntarios a través de un grupo de WhatsApp. Recientemente, el equipo de diseño elaboró una zonificación detallada del predio, tal como nos la solicitó la Junta Comunal de la Comuna 14. Aunque aún no hemos sido convocados para presentarla oficialmente, el material está listo y sigue evolucionando. Paralelamente, estamos dando los toques finales a un proyecto de ley que busca garantizar la creación del parque y proteger sus características esenciales. La participación vecinal sigue creciendo, y cada vez más personas se suman a la causa, ya sea aportando ideas, difundiéndola o colaborando en las distintas comisiones.
¿Qué balance se puede hacer de las reuniones del grupo de vecinos promotores con la Comuna 14 y con el Gobierno de la Ciudad?
Con la Comuna 14, el diálogo se ha dado principalmente a través de dos instancias: la Comisión de Ambiente y Espacio Público del Consejo Consultivo y la Junta Comunal. En el último plenario del Consejo Consultivo, presentamos un plano de zonificación del predio, que fue bien recibido y generó interés. Con la Junta Comunal, hemos tenido un par de reuniones en las que se nos pidió precisamente esa zonificación, y esperamos que en las próximas semanas podamos exponerla formalmente. Con el Gobierno de la Ciudad, el proceso ha sido un poco más complejo pero también más dinámico. Hace aproximadamente un mes y medio, mantuvimos una primera reunión con mesas de trabajo, donde expusimos nuestros objetivos principales: la creación de un bosque urbano, la preservación de un galpón histórico para uso comunitario y la no apertura de nuevas calles dentro del predio. El gobierno tomó nota de nuestras propuestas y, hace apenas unos días, en una segunda reunión, nos presentaron un anteproyecto que aún está en elaboración. En ese anteproyecto, se observan algunas decisiones de diseño que recogen parte de lo que planteamos, pero aún faltan aspectos fundamentales. Por ejemplo, no se refleja nuestra postura de no abrir más calles dentro del parque, ya que cada metro cuadrado de suelo impermeable va en contra de la idea de un bosque urbano. Tampoco aparece la preservación del galpón de dos naves ubicado entre Honduras y Costa Rica, un espacio que queremos rescatar como patrimonio histórico y destino para actividades comunitarias. Sin embargo, las autoridades se mostraron abiertas a reconsiderar estos puntos, lo que nos da esperanza de que puedan incorporarse en las próximas versiones del proyecto.
¿Qué logros ha obtenido hasta el momento la iniciativa y el trabajo persistente de los vecinos?
Hasta ahora, hemos logrado que el proyecto incluya, al menos en el discurso oficial, la representación simbólica del arroyo Maldonado y el compromiso de crear un bosque urbano. Si bien en las imágenes presentadas por el gobierno aún no se aprecia claramente la calidad de bosque que buscamos, el concepto está aceptado como uno de los objetivos centrales. También se ha avanzado en la incorporación de plantas nativas, aunque en los primeros esbozos hay especies que no son propias de la biota rioplatense, lo que seguiremos revisando. Otro logro importante es haber instalado el debate sobre la necesidad de espacios verdes en una zona de la ciudad que hoy carece de ellos. Hemos logrado que el proyecto sea conocido y discutido no solo entre los vecinos, sino también en ámbitos políticos y mediáticos. La organización comunitaria, la creación de equipos técnicos y la presentación de propuestas concretas han demostrado que este no es un sueño utópico, sino un proyecto viable y necesario.
¿Cuáles son los puntos que aún están en discusión con el gobierno y que son muy importantes que se consigan según proponen los vecinos?
Los puntos pendientes son dos y son fundamentales para la esencia del Parque del Maldonado. El primero es evitar la apertura de nuevas calles dentro del predio. El gobierno ha incluido en sus planos la apertura de tres cuadras de la calle Atacalco y dos de Darwin, además de la ya acordada (y aceptada) apertura de Costa Rica. Para nosotros, esto es inaceptable: cada calle nueva significa más suelo impermeable, lo que va en contra de nuestro objetivo de crear un bosque urbano que absorba agua, mitigue el calor y favorezca la biodiversidad. El segundo punto es la preservación de un galpón histórico de dos naves, ubicado entre Honduras y Costa Rica. Este galpón es un vestigio del pasado ferroviario del predio y tiene un valor patrimonial importante. Además, lo imaginamos como un espacio para talleres, actividades culturales y comunitarias. Sin embargo, la apertura de las cuadras de Atacalco que propone el gobierno afectaría directamente la conservación de este galpón, ya que dos de esas cuadras pasan justo por donde está ubicado.
"Estos dos ejes —la no apertura de calles y la preservación del galpón— son irrenunciables para nosotros, y seguiremos insistiendo en que se reflejen en el proyecto final"
¿Por qué es tan importante para los vecinos y para la ciudad que el Parque del Maldonado se convierta en realidad?
La importancia de este parque es múltiple y trascendental. En primer lugar, es el último espacio disponible en la zona para crear un gran parque urbano. Los espacios verdes de cercanía —aquellos que están a menos de 300 o 400 metros de las viviendas— son casi inexistentes en esta área. Los parques más cercanos, como Los Andes, Centenario o Plaza Armenia, están a distancias que no cumplen con ese estándar. Hoy, esta zona tiene apenas 0,4 m² de espacio verde por habitante, una cifra alarmantemente baja. El Parque del Maldonado sería una solución concreta para miles de vecinos que hoy no tienen dónde disfrutar de la naturaleza, hacer deporte o simplemente descansar.
En segundo lugar, el parque sería una herramienta clave en la lucha contra el cambio climático y la isla de calor urbana. La ciudad se está volviendo cada vez más caliente debido a la proliferación de edificios y superficies de hormigón, que absorben calor durante el día y lo liberan de noche, creando un círculo vicioso. Un bosque urbano como el que proponemos ayudaría a mitigar este efecto, actuando como un refugio climático natural, mucho más eficiente que los refugios artificiales con aire acondicionado. Además, los árboles son los mejores aliados para absorber el dióxido de carbono que generan los autos y las industrias. En una ciudad con altos niveles de contaminación, cada árbol cuenta, y un parque de esta magnitud tendría un impacto ambiental significativo. Por último, el Parque del Maldonado sería un eslabón fundamental en la creación de un biocorredor urbano que conecte la costa del Río de la Plata con los terrenos de la Facultad de Agronomía. Este corredor permitiría el tránsito de aves, mariposas, insectos y otras especies, restaurando un ecosistema perdido hace décadas. Sin este parque, el biocorredor quedaría interrumpido, ya que muchas especies no pueden volar las largas distancias que separan los parques existentes.
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Fuente: entrevista realizada por el editor
