La llegada de la primavera a Buenos Aires invita a recorrer sus bares históricos, espacios que conservan la esencia de la ciudad y se transforman en destinos ideales para disfrutar del clima templado. La Ciudad cuenta con más de setenta locales declarados Bares Notables, reconocidos por su valor cultural y arquitectónico.
El Bar Plaza Dorrego, en Plaza Dorrego en San Telmo, reabrió sus puertas tras una restauración que recuperó su espíritu original. Inaugurado en 1880 frente a la plaza del mismo nombre, este local fue testigo de encuentros literarios y culturales, y hoy ofrece un ambiente acogedor con mesas de madera y pisos de damero, ideales para una pausa durante el paseo por la feria de antigüedades.
El Bar El Colonial (Av Belgrano 599) destaca por su tradición y su conexión con la historia periodística. Declarado Bar Notable, este establecimiento de principios del siglo XX fue gestionado desde 2005 por inmigrantes gallegos y frecuentado por figuras como Ramiro Casasbellas y Tomás Eloy Martínez. Su café expreso y sándwiches de fiambres regionales atraen a quienes buscan un lugar con identidad barrial.
El barrio de Barracas alberga el Bar El Progreso (Montes de Oca 1702), un clásico que funciona en un edificio de 1911 y se consolidó como punto de encuentro desde 1942. Lleno de reliquias como cajas de fósforos, molinillos de café y una máquina registradora, este local ha sido escenario de películas como El lado oscuro del corazón, de Eliseo Subiela, y sigue siendo un refugio para la charla y el encuentro vecinal.
El Café El Banderín (Guardia Vieja 3601), también notable, sorprende por su colección de más de quinientas banderas de clubes de fútbol de todo el mundo. Originalmente una fiambrería, este local de principios del siglo XX se transformó en una confitería que combina el amor por el deporte con la tradición porteña, ofreciendo un menú variado que incluye pizzas y platos caseros.
El Bar Británico, frente al Parque Lezama en San Telmo, abrió en 1928 y se convirtió en un referente para la comunidad anglosajona que trabajaba en el Ferrocarril del Sud. Bajo la gestión de tres gallegos, el local conservó su división de espacios clásicos, incluyendo un salón familiar, y llegó a funcionar las veinticuatro horas, consolidándose como parte del patrimonio cultural de la zona.
Estos bares forman parte del Programa de Bares Notables, creado por el Gobierno de la Ciudad en 1998 para preservar y promover locales que, por su antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia histórica, constituyen un legado para Buenos Aires. La iniciativa busca integrarlos en la vida cultural y turística, con actividades que refuerzan su valor como espacios de memoria colectiva.
La primavera es la época ideal para visitar estos lugares, donde el clima acompaña para disfrutar de sus terrazas, su gastronomía tradicional y su atmósfera única, que sigue atrayendo tanto a vecinos como a turistas.
fuente: relevamiento informativo del editor y sitios GCBA
caracteres: 2909
