El Global Liveability Index 2026 de la Economist Intelligence Unit ubicó a Buenos Aires en el puesto 59 entre 173 ciudades del mundo, consolidándola como la ciudad más habitable de América Latina. Este resultado adquiere mayor relevancia al compararse con el promedio regional, que alcanzó apenas 67 puntos, muy por debajo de los 91,7 puntos de Europa Occidental, la región con mejor desempeño global.

El ranking mundial está liderado por Copenhague, con 98 puntos, seguida por Viena, Melbourne y Sídney, cada una con 97 puntos, y Zúrich, con 96. Estas urbes destacan por su excelencia en estabilidad, educación e infraestructura, las categorías con mayor peso en la evaluación. América Latina, en cambio, enfrenta desafíos estructurales que dificultan competir en igualdad de condiciones.

Dentro de la región, Buenos Aires es seguida de cerca por Santiago de Chile, que ocupa el puesto 57 a nivel global con 77,3 puntos, y por Montevideo, en el lugar 59 con 76,7 puntos. Este podio latinoamericano refleja una brecha significativa con las primeras posiciones del mundo, pero también un avance relativo en términos de calidad de vida urbana.

La educación representa el principal punto fuerte de la capital argentina, categoría en la que obtiene la máxima calificación o valores cercanos al tope. La ciudad cuenta con una extensa red de universidades públicas y privadas, así como centros educativos de diversificado nivel, lo que la distingue claramente en el contexto continental. Aunque este rubro solo aporta el 10 por ciento del puntaje total, su solidez contribuye a mantener su posición.

En cultura y ambiente, Buenos Aires sobresale por su amplia oferta de teatros, museos, espacios culturales, gastronomía diversificada y una intensa vida urbana. La infraestructura, con su red de transporte público, conectividad y servicios urbanos, supera el promedio regional y se ubica como otro de sus pilares. En salud, los servicios públicos y privados reciben una evaluación positiva, aunque aún por debajo del estándar de las ciudades europeas y australianas que lideran el ranking.

Sin embargo, la estabilidad sigue siendo su principal debilidad. Esta categoría, que considera aspectos como criminalidad, conflictividad social, amenazas a la seguridad y previsibilidad institucional, representa el 25 por ciento del puntaje total y actúa como un freno para su ascenso en la clasificación global. El informe señala explícitamente que este factor condiciona su ubicación final.

El índice evalúa más de 30 indicadores agrupados en cinco categorías con distintos pesos: estabilidad y cultura y ambiente con 25 por ciento cada una, salud e infraestructura con 20 por ciento, y educación con 10 por ciento. Es importante destacar que el estudio no mide el costo de vida ni el precio de la vivienda, sino que se enfoca exclusivamente en las condiciones de habitabilidad y calidad de vida urbana.

Este ranking es utilizado por empresas multinacionales para definir destinos de expatriados, mientras que gobiernos e inversores lo emplean como referencia para comparar la calidad de vida en las principales ciudades del mundo. Su relevancia radica en que ofrece una visión integral y estandarizada que permite tomar decisiones basadas en datos objetivos.

fuente: Global Liveability Index 2026 y relevamiento informativo

caracteres: 3250